El precio de housekeeping no es solo el salario dividido entre las habitaciones del turno. Esa cuenta ignora vacaciones, cotizaciones, descansos, tiempos de preparación, lavandería y control. También oculta que una salida completa exige más trabajo que un repaso de estancia. La unidad útil es la habitación lista y revisada, entregada dentro de la ventana acordada.
Qué entra en el coste real
Empieza por la mano de obra. Debes utilizar el convenio de hostelería que corresponda al centro de trabajo y la categoría profesional aplicable. Al salario base se añaden pagas, complementos, vacaciones, festivos y cotizaciones empresariales. Divide el coste anual completo entre las horas productivas reales, no entre todas las horas contratadas.
La fórmula de control es sencilla: coste laboral anual cargado dividido entre horas productivas anuales. El resultado es el coste por hora interna que después se multiplica por los minutos de cada tipología. La cifra debe actualizarse cuando cambie el convenio, el cuadrante o la proporción de festivos.
A esa base se suman partidas que a menudo viven en presupuestos distintos:
- Lavado, secado, planchado, transporte y merma de ropa.
- Amenities, papel, bolsas y consumibles de acogida.
- Químicos, útiles, carros, aspiradores y uniformidad.
- Supervisión, formación, selección y cobertura de ausencias.
- Recogida de lencería, carga del carro y desplazamientos entre plantas.
- Repasos, objetos olvidados e incidencias que bloquean la entrega.
Lavandería y amenities deben medirse por uso real. Una habitación doble ocupada por una persona no consume lo mismo que una familiar con sofá cama. Define la dotación por tipología, registra lo enviado a lavandería y separa reposición estándar de peticiones especiales. Así el coste no se diluye en una media que nadie puede explicar.
Tiempos según el tipo de limpieza
El minuto objetivo sirve para dimensionar el turno, no para recortar el checklist. Una salida implica retirar residuos y lencería, limpiar baño y dormitorio, hacer camas, reponer, aspirar o fregar y revisar. Una estancia suele mantener parte de la dotación y exige menos manipulación. Una habitación con cocina, terraza o camas adicionales necesita otra referencia.
| Tipo de trabajo | Tiempo orientativo | Qué mueve el rango |
|---|---|---|
| Repaso de estancia | 15 a 25 minutos | Cambio de ropa, ocupantes y alcance |
| Salida estándar | 30 a 45 minutos | Estado, baño, camas y dotación |
| Suite o habitación familiar | 45 a 70 minutos | Metros, camas extra, cocina o terraza |
| Limpieza a fondo | Según checklist específico | Tapicería, cristales y tareas periódicas |
Cronometra una muestra suficiente sin mezclar habitaciones limpias con unidades muy castigadas. Registra hora de entrada, hora de salida, incidencias y resultado de la revisión. Si una salida estándar se planifica en 35 minutos pero el recorrido hasta el office añade cinco, esos cinco existen y deben entrar en el turno.
Rangos orientativos por habitación
Los siguientes importes son una referencia de modelización, no una tarifa comercial ni un dato universal. Combinan una horquilla de tiempo con mano de obra cargada, consumibles, lavandería y una parte de supervisión. Cada hotel debe sustituirlos por su convenio, dotación y coste contratado.
| Tipología | Personal y supervisión | Lavandería y consumibles | Total orientativo |
|---|---|---|---|
| Repaso de estancia | 5 a 9 € | 1 a 4 € | 6 a 13 € |
| Salida estándar | 9 a 15 € | 4 a 8 € | 13 a 23 € |
| Suite o familiar | 13 a 23 € | 7 a 13 € | 20 a 36 € |
No uses la parte baja del rango para presupuestar todas las habitaciones. El mix real manda. Si el hotel vende más triples, cambia lencería completa cada día o tiene offices alejados, suben tanto los minutos como la dotación. La página de servicios de limpieza y reposición para alojamientos ayuda a delimitar qué tareas se están comparando.
Equipo propio frente a proveedor externo
Para comparar equipo propio con externalizar limpieza hotel, lleva ambos modelos a la misma unidad y al mismo alcance. En el equipo propio incluye estructura y horas no productivas. En el proveedor comprueba si la oferta incorpora supervisión, sustituciones, festivos, químicos, lavandería y repasos. Una factura por habitación puede parecer mayor y aun así reducir el coste total si absorbe picos y bajas; también puede ocurrir lo contrario con una ocupación estable y un equipo interno ajustado.
| Concepto por salida estándar | Equipo propio | Proveedor externo |
|---|---|---|
| Coste directo orientativo | 13 a 23 € | 16 a 28 € |
| Bajas y vacaciones | Las organiza el hotel | Incluidas solo si el acuerdo lo dice |
| Supervisión | Coste interno asignado | Incluida o facturada aparte |
| Picos de ocupación | Refuerzo y contratación | Capacidad y preaviso pactados |
| Riesgo de volumen | Lo asume el hotel | Depende del mínimo contratado |
La guía sobre cuándo compensa externalizar el housekeeping de un hotel desarrolla la cobertura de picos, bajas y fines de semana. El criterio financiero debe acompañarse de una prueba operativa con habitaciones reales.
Calcular el objetivo con la ocupación
La ocupación convierte el coste mensual en capacidad diaria. Empieza con habitaciones disponibles, ocupación prevista, estancia media y proporción histórica de repasos. Las salidas esperadas pueden estimarse dividiendo las habitaciones ocupadas entre la estancia media, y después se ajustan con el parte real de reservas.
Ejemplo: un hotel de 100 habitaciones al 75 % de ocupación tiene 75 habitaciones ocupadas. Con una estancia media de tres noches, la referencia es 25 salidas diarias. Si además se hacen 50 repasos, a 35 y 20 minutos respectivamente, la carga neta es de 31 horas y 15 minutos. Añadiendo un 15 % para preparación, desplazamientos e incidencias, el turno requiere unas 36 horas productivas planificadas.
El coste objetivo por habitación se calcula así: costes mensuales completos de housekeeping divididos entre habitaciones atendidas, separando salidas y estancias mediante minutos equivalentes. Para presupuestar el mes, multiplica el volumen esperado de cada tipo por su coste unitario y añade limpiezas a fondo previstas. Prueba al menos tres escenarios de ocupación. Con baja ocupación, la estructura fija pesa más; con alta ocupación, el riesgo es quedarse sin capacidad dentro de la ventana de entrega.
Revisa cada semana previsión frente a realidad: salidas, repasos, horas, coste de lavandería y habitaciones rechazadas. El método de coordinación y reporte de cada limpieza debe convertir esos datos en ajustes de cuadrante, no en una hoja que se mira al final de mes.
Costes ocultos y control de calidad
Rehacer una habitación consume dos veces: minutos adicionales y pérdida de capacidad para la siguiente prioridad. Si recepción detecta el fallo tarde, puede bloquear una unidad, retrasar una entrada o tener que cambiar al huésped. Una mala reseña añade un impacto comercial difícil de asignar a una sola limpieza, pero no por ello debe ignorarse.
Registra cada repaso con causa, minutos y responsable de cierre. Para calcular su coste, suma el tiempo del segundo trabajo, la nueva supervisión, el tiempo de recepción y cualquier compensación documentada. No atribuyas un valor genérico a una reseña; conserva el hecho operativo y el efecto comercial comprobable.
Un checklist corto y observable evita discusiones: cama, baño, superficies, suelo, dotación, olor, daños y foto final cuando proceda. La supervisión debe revisar las primeras habitaciones del turno y una muestra posterior. Limpieza ve antes que nadie una fuga, una bombilla fundida o una merma de lencería; reportarlo con ubicación y evidencia permite actuar antes de que se convierta en una incidencia de huésped.
El coste correcto no es el menor precio por puerta sino el de una habitación limpia revisada y liberada a tiempo.
Preguntas frecuentes
¿Qué partidas forman el coste de limpiar una habitación?
Incluye mano de obra cargada, lavandería, amenities, consumibles, supervisión, desplazamientos internos, sustituciones y una provisión razonable para repasos e incidencias.
¿Cómo se calcula el coste por habitación con equipo propio?
Divide el coste mensual completo del departamento entre las habitaciones realmente limpiadas y separa salidas, estancias y limpiezas especiales para no mezclar trabajos distintos.
¿Es más barato externalizar la limpieza del hotel?
No siempre. Compara el coste por habitación lista con el mismo alcance, incluyendo cobertura de bajas, supervisión, lavandería, consumibles y repasos.
¿Cada cuánto conviene revisar el precio housekeeping?
Revísalo cuando cambian el convenio aplicable, los costes de suministros, el estándar, el tipo de habitación o la ocupación prevista y contrástalo con el coste real de cada mes.